domingo, 11 de agosto de 2013

Acontecimientos del 11 de agosto





11 de agosto  “Día del Nutricionista"


11 de agosto “Día de Santa Clara de Asís”






1813 en Colombia, Juan del Corral declara la independencia del Estado Libre de Antioquia










1936 en España las tropas falangistas asesinan a Blas Infante,  padre de la patria andaluza, asesinado por por su ideología independentista o federalista andaluza.










1946 se inaugura en Buenos Aires, la réplica de la casa que ocupara el Gral. San Martín en la localidad francesa de Grand Bourg. Actualmente alberga al Instituto Sanmartiniano







1949 renuncia Atilio Bramuglia, canciller del primer gobierno peronista. En éste cargo llevó adelante la política gubernamental de la “tercera posición”, el no alineamiento con los EEUU ni con la URSS, en el inicio de la Guerra Fría.






1967 Biafra contraataca a Nigeria, tomando Benin, tras duros combates llevados a cabo por 3.000 soldados y milicianos biafreños al mando del teniente coronel Victor Banjo, derrotando a los 300 defensores del gobernador, teniente coronel Ejoor





1967 En Santiago de Chile, se produce la toma de la Casa Central de la Universidad Católica, la primera acción de protesta emblemática de la Reforma Universitaria, encabezada por la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica que presidía Miguel Ángel Solar. Los estudiantes cansados de las mentiras difundidas por el “Clarinete chileno” , desplegaron una pancarta  que decía: "Chileno, El Mercurio miente". El Mercurio había publicado que la toma era obra de sectores marxistas, cuando en realidad se trataba de estudiantes reformistas cristianos



1978 miembros del Grupo de Tareas No. 2 de la marina, secuestran a María Cristina Solís de Marín “La Negra”, docente y trabajadora de prensa del Diario “La Nazión” hasta 1975. Había sido además, delegada sindical. Su marido, Eduardo Marin, había sido secuestrado en mayo. Fue vista en la ESMA. Continúa desaparecida





2003 Argentina adhiere a la convención internacional sobre imprescriptibilidad de los crímenes de guerra y de lesa humanidad. Allí se establece que esos delitos podrán ser juzgados “cualquiera sea la fecha en que se hayan cometido”



 
2009 Tras 18 años, la AFA decide rescindir el contrato con las empresas que televisan el fútbol y asegura que desde este momento está abierta a recibir ofertas para la transmisión en el futuro. Los afectados amenazan con “demandas millonarias”








2010 Mauricio Macri echa al titular de la Agencia Gubernamental de Control de la Ciudad, Raúl Ríos, porque participó en una reunión de la comisión directiva de Boca mientras se buscaba entre los escombros a las víctimas de la tragedia de Villa Urquiza





2012 mientras se suceden los combates en Alepo y Damasco, Siria, la secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, se reúne el premier turco Recep Tayyip Erdogan, en Estambul y hablan sobre formas de ayudar a los rebeldes sirios, sin descartar una intervención militar





Nacimientos del 11 de agosto




1774 Nace Manuel de Sarratea.  Diplomático, político y militar argentino. Participó Activamente del proceso revolucionario de Mayo de 1810. Comandó el ejército oriental durante 1812 en la guerra por la independencia. Ocupó la gobernación de la provincia de Buenos Aires en dos oportunidades. Fue Embajador argentino en Londres, Río de Janeiro y Francia.




1915 nace Julio César Avanza, poeta y político argentino. Miembro de la generación poética del ‟40, colaboró en diversos periódicos y revistas literarias. Autor de “La soledad invitada” y “Cierta dura flor”. Fue un notable difusor de nuestra cultura, desde su cargo de Ministro de Educación de la Pcia de Bs Ais en el gobierno del Cnel. Mercante. Impulsó incontable cantidad de reformas educativas y promovió  actividades culturales y artísticas








1921 nace Alex Haley, escritor e historiador yanky, mestizo de irlandeses, africanos y cherokis. Es el autor de “Raíces” entre otras








1928 nace Lucho Gatica, el gran cantante chileno. 






1932 nace Fernando Arrabal, el gran escritor y cineasta antifranquista español. Estuvo preso x sus ideas bajo la dictadura de Franco. Con Alejandro Jodorowsky y Roland Topor fundó en 1963 el Grupo Pánico. Autor de “La torre herida por el rayo”, ”El Mono”, etc.






1944 nace Nito Mores, cantor argentino de tangos. Debutó como cantante también un 11 de agosto, pero de 1964, cantando en la orquesta de su padre, Mariano Mores. Murió prematuramente, a los 39 años, en 1984  




1959 nace Gustavo Cerati, cantautor y guitarrista argentino de rock…  




1967 nace Enrique Bunbury, cantautor español de Héroes del Silencio


 



Defunciones del 11 de agosto





1253 fallece Santa Clara de Asís, religiosa italiana, fundadora de las clarisas. Seguidora de San Francisco de Asís








1939 muere al chocar contra un árbol por esquivar a un ciclista borracho, Jean Bugatti, diseñador y “tester” de automóviles italiano







1963 muere en Lima, Paolo Beccaria "Pablo de los Andes". Autor de los valses "Olvídate de mí", "Sensitiva", "Te toca a ti" y otros 


 

1974 fallece Vicente Emilio Sojo, compositor venezolano


 

1994 fallece el genial Peter Cushing, actor británico. Sus films para la “Hammer” forman parte de la historia grande del cine de terror…”Horror of Drácula”, “The mummy” y hasta “Star Wars” lo elevan a la categoría de MITO 







2006 Muere Teresa Blasco.  Actriz y comediante chileno-argentina. Trabajó en cine, en más de veinte filmes, y en tv, donde participó entre otras en “Dr. Cándido Perez, Señoras”










2007 fallece Roberto Maidana, periodista argentino. Fue miembro de la Academia Nacional de Periodismo. Se desempeñó durante muchos años en el noticiero Telenoche de Canal 13. Entrevistó a muchos de los protagonistas de la segunda mitad del Siglo XX



sábado, 10 de agosto de 2013

10 de agosto de 1952: El viaje final de Eva...



El féretro de Eva pasó la noche en el Congreso Nacional. Era una figura pequeña y blanca como la nieve, vestida con una túnica también blanca, con su rubio cabello descansando ordenadamente sobre su pequeña almohada blanca: parecía que solamente necesitaba el beso de unos de sus leales descamisados para volver a la vida. Esa mujer, que al morir pesaba 34 kilos, que dejaba de ser una realidad para comenzar a tomar forma de mito, fue una mujer que generaba pasiones: amada por unos, que la percibían casi como una santa, y odiada hasta el delirio por quienes se habían sentido afectados por su accionar y la consideraban ambiciosa y sin escrúpulos. Adorada, odiada, nunca ignorada. Fuerte, inteligente, llena de pasión.



Antes de ser retirada del Congreso, el ministro del Interior, Ángel Borlenghi, le dedico unas sentidas palabras de despedida: “…con su paso a la eternidad, la tarea del pueblo es servir incondicionalmente al general Perón…”. Finalizó su discurso, poniendo una mano sobre el ataúd y mirando hacia la quieta figura: "Eva Perón, juramos por la patria y por usted continuar luchando para ser leales a Perón y para dar nuestras vidas por Perón".








Tambíen despidieron a Evita el doctor Rodolfo Valenzuela, en nombre de la Suprema Corte de Justicia, y Juanita Larrauri, su mano derecha en la Rama Femenina del Movimiento.







Entonces los trabajadores vinieron a buscarla. El Féretro con el cuerpo de Eva abandonó el Congreso. Fue colocado sobre una cureña  Dos carros alegóricos, que llevaban antorchas encendidas y el lema "La llama de tu memoria vivirá para siempre en nuestra vidas", precedían el ataúd. En ellos había también trabajadores que a lo largo de todo el camino iban esparciendo flores y pétalos frente a las ruedas de la cureña. Sin embargo, más y más flores caían como una lluvia desde las atestadas ventanas de los edificios que bordeaban el camino por donde desfilaba el cortejo.


Otelo Borroni y Roberto Vacca describen así los sucesos que acontecieron en el trayecto final de Evita:


“Por la tarde, alrededor de dos millones de personas se congregaron en el trayecto de lo que constituiría el cortejo fúnebre más imponente realizado en el país. 


La cureña recorrió las calles Rivadavia, Avenida de Mayo, Hipólito Yrigoyen y Paseo Colón precedida por nueve patrulleros de la Policía Federal. A modo de valla de contención, 17 mil soldados estaban apostados a las órdenes del general de división José Domingo Molina, el Capitán de intendencia Enrique Mancione y el Coronel Nicanor Erce.




Treinta y cinco hombres y diez mujeres – secretarios de sindicatos elegidos por sus méritos - eran los responsables de arrastrar la cureña. Vestían camisas blancas y pantalones o polleras negras. Sobre sus pechos pendía un crespón negro.
A los costados de la cureña, en correcta formación, cadetes del Colegio Militar y de las Escuelas Naval y de Aviación, junto a alumnos de la Ciudad Estudiantil y enfermeras de la Fundación, constituían una doble Guardia de Honor.





A las 17.50, mientras se escuchaba en la ciudad callada una salva de 21 cañonazos y un corneta del Ejército tocaba a silencio, seis lacayos de la empresa de pompas fúnebres Lázaro Costa introdujeron el ataúd en el recinto de la Central Obrera.” (1)







“EVA”

Calle Florida, túnel de flores podridas.
Y el pobrerío se quedó sin madre
llorando entre faroles sin crespones.
Llorando en cueros, para siempre, solos.

Sombríos machos de corbata negra
sufrían rencorosos por decreto
y el órgano por Radio del Estado
hizo durar a Dios un mes o dos.

Buenos Aires de niebla y de silencio.
El Barrio Norte tras las celosías
encargaba a París rayos de sol.

La cola interminable para verla
y los que maldecían por si acaso
no vayan esos cabecitas negras
a bienaventurar a una cualquiera.

Flores podridas para Cleopatra.
Y los grasitas con el corazón rajado,
rajado en serio. Huérfanos. Silencio.

Calles de invierno donde nadie pregona
El Líder, Democracia, La Razón.
Y Antonio Tormo calla "amémonos".

Un vendaval de luto obligatorio.
Escarapelas con coágulos negros.
El siglo nunca vio muerte más muerte.

Pobrecitos rubíes, esmeraldas,
visones ofrendados por el pueblo,
sandalias de oro, sedas virreinales,
vacías, arrumbadas en la noche.

Y el odio entre paréntesis,
rumiando venganza
en sótanos y con picana.

Y el amor y el dolor que eran de veras
gimiendo en el cordón de la vereda.

Lágrimas enjuagadas con harapos,
Madrecita de los Desamparados.
Silencio, que hasta el tango se murió.

Orden de arriba y lágrimas de abajo.
En plena juventud. No somos nada.
No somos nada más que un gran castigo.

Se pintó la República de negro
mientras te maquillaban y enlodaban.
En los altares populares, santa.

Hiena de hielo para los gorilas
pero eso sí, solísima en la muerte.
Y el pueblo que lloraba para siempre
sin prever tu atroz peregrinaje.

Con mis ojos la vi,
no me vendieron esta leyenda,
ni me la robaron.

Días de julio del 52
¿Qué importa donde estaba yo?
No descanses en paz, alza los brazos
no para el día del renunciamiento
sino para juntarte a las mujeres
con tu bandera redentora
lavada en pólvora, resucitando.

No sé quién fuiste, pero te jugaste.
Torciste el Riachuelo a Plaza de Mayo,
metiste a las mujeres en la historia de prepo,
arrebatando los micrófonos,
repartiendo venganzas y limosnas.

Bruta como un diamante en un chiquero
¿Quién va a tirarte la última piedra?
Quizás un día nos juntemos
para invocar tu insólito coraje.

Todas, las contreras, las idólatras,
las madres incesantes, las rameras,
las que te amaron, las que te maldijeron,
las que obedientes tiran hijos a la basura de la guerra,
todas las que ahora en el mundo fraternizan
sublevándose contra la aniquilación.

Cuando los buitres te dejen tranquila
y huyas de las estampas y el ultraje
empezaremos a saber quién fuiste.

Con látigo y sumisa,
pasiva y compasiva,
única reina que tuvimos,
loca que arrebató el poder a los soldados.

Cuando juntas las reas y las monjas
y las violadas en los teleteatros
y las que callan pero no consienten
arrebatemos la liberación
para no naufragar en espejitos
ni bañarnos para los ejecutivos.

Cuando hagamos escándalo y justicia
el tiempo habrá pasado en limpio
tu prepotencia y tu martirio, hermana.

Tener agallas, como vos tuviste,
fanática, leal, desenfrenada
en el candor de la beneficencia
pero la única que se dio el lujo
de coronarse por los sumergidos.

Agallas para hacer de nuevo el mundo.

Tener agallas para gritar basta
aunque nos amordacen con cañones.
                           María Elena Walsh

(1) “La vida de Eva Perón”, Otelo Borroni, Roberto Vacca, Ed Galerna, 1970 págs 320-321